(Si todo el mundo tuviera una madre enseñando a follar a sus hijos, tal vez habría más actrices porno en el mundo… Moraleja de este relato porno dividido en dos partes, que lo disfrutéis!!!!)

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Cuando le dije a mi novio que mi madre es un poco metomentodo y siempre está en mi habitación registrando mis cosas e inmiscuyéndose en general en mi vida, él no se lo tomó muy en serio. Pensó que se trataba de la típica relación adolescente-madre. De esto hace ya cinco años, pero me acuerdo bien, porque fue la primera lección sobre sexo que mi madre me quiso dar en directo.

cum swap

Aunque no ejerce, mi madre estudió magisterio, y siempre tenía la obsesión de que cuando mejor se aprende es con la práctica. Pues bien, esa tarde estaba dispuesta a enseñarme la técnica del cum swap mediante la técnica del ejemplo, la imitación y la práctica activa y participante.

Para quien no entienda este galimatías aclararé varias cosas. En primer lugar que lo que quería mi madre era enseñarme a pasar el semen de boca a boca, y me pregunto yo qué aplicación puede tener eso cuando no estás interesada en hacer tríos… Pero bueno, eso es otra historia. Lo otro, mucha jerga educacional que viene a resumirse en que la filosofía de mi madre en cuanto a educación sexual se refiere es que hay que follar con la hija.

No quiero decir que a mi madre le vaya el incesto ni que tengamos una relación rara. Además, a ninguna nos ponen las mujeres, pero ver a una madre haciendo el amor con su hija, o más bien compartiendo el novio no es algo que se vea muy a menudo, y aunque a mí al principio me perturbaba un poco, al final me acostumbré, y tampoco es que mi madre quisiese después repetir. Se trataba de una experiencia, de una enseñanza nada más, y puedo jurar que aprendí el cumswap, vaya si lo aprendí.

Lo hicimos en mi habitación. Yo había puesto música romántica en el ordenador y le había bajado los pantalones a mi chico, que estaba sobre la cama esperándome con una erección de semental en celo. No me había quitado el sujetador cuando mi madre apareció con uno de sus modelitos de verano, esos que apenas pueden contener sus enormes pechos.

(Continuará)

4 respuestas a Enseñando el cumswap (1)

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