… Os contaba que la escort se echó sobre mí, apartó las sábanas y me regaló caricias cálidas y húmedas con sus manos de uñas pintadas que me ponían a cien solo de verla, pero era porque nunca había tenido a una chica tan maquillada sobre mí.

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Me dejó toda la marca del pintalabios en la polla cuando empezó a chupármela con pasión desenfrenada para que se me pusiera bien dura, aunque le tuve que pedir que fuese un poco más despacio para que no me excitara más de la cuenta. De todas formas, me acababa de levantar y estaba algo dormido, así que estaba relajado de más.

favores sexuales

Mientras me la chupaba me decía que mis amigos le habían pedido (no sé si contratado era la palabra más apropiada) para que me hiciese todos los favores sexuales que yo quisiese, hasta que mi cuerpo aguantase.

Yo, la verdad, no sabía qué hacer, así que me quedé ahí tendido con sonrisa de bobalicón mientras me la chupaba y me sonreía. Cuando notó en su paladar que la tenía súper dura, decidió montarme como una salvaje mientras gemía (y yo temiendo por si los vecinos nos escuchaban, joder cómo crujía la cama).

Creo que le daba igual eso de los favores sexuales. Como me veía algo lento de reflejos, decidió follarme como le viniese en gana. La veía muy excitada y eso me ponía a cien también a mí. La verdad es que no sé si fingía, pero desde luego le ponía pasión a su trabajo, ¡joder!

Pensé que podría ser una técnica para que los clientes se corrieran antes. Bueno, pues si esa era la estrategia, yo estaba atento y le pedí probar otras posturas sexuales. Ella aceptó encantada y pronto estuve follándole el culo, a cuatro patas sobre la cama. Eran cosas que no había probado todavía, la verdad, y cuando ya estaba a punto de llegar al orgasmo, se me ocurrió que ninguna de las chicas con las que había estado (que no eran muchas) me había dejado nunca que me corriese en sus caras, así que se lo pedí a la escort.

Ella me sonrió, solícita, y me dijo que claro que sí, que estaba deseando sentir mi leche caliente sobre su cara. A mí las corridas faciales siempre me habían gustado en esos videos sexo gratis que hay por Internet, así que la sola idea de poder hacerlo hizo que me corriese casi en el acto.

Luego la escort, con toda la nariz manchada de semen me cantó el feliz cumpleaños…

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