porno retro(Segunda parte del relato erótico de sexo gratis en el que Paisley Hunter se folla a una mujer en honor a su dios Chardros):

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La joven se contonea como una gatita alrededor de la suma sacerdotisa, que no puede evitar acariciarla como si de un animal se tratase. Sus pezones se están poniendo muy duros, y el espectáculo de sus tetas ya es suficiente estímulo para los espectadores, que hace rato que han comenzado a masturbarse lentamente.

La señal de que la ceremonia ha comenzado está en la solemne apertura de piernas de la sacerdotisa. Su fiel acólita sonríe y sabe que es momento de complacer a su señora. La suave mano de la jovencita recorre la sugerente lencería mientras la suma sacerdotisa le corresponde con el deseo en su mirada y en sus caricias. El sexo lesbico está a punto de comenzar.

La joven acólita echa mano del enorme y flexible consolador depositado en un fino tapete gris junto al resto de instrumentos de la ceremonia. Sin que le tiemble el pulso y dejando a un lado su propio placer por ahora, retira lo justo la prenda íntima de la suma sacerdotisa para dejar al descubierto su poderoso coño velludo. El piercing bendecido por el dios Chardros destaca sobre su clítoris palpitante. Con cuidado de no rozarlo de momento, la joven introduce el instrumento lubricado y viola simbólicamente a la sacerdotisa con energía.

Los gemidos de la sacerdotisa obligan a alguno de los asistentes a detenerse y apretarse los testículos con fuerza para aguantar. Todavía queda proceso, aunque bien sabe Chardros que ver a dos lesbianas masturbandose es una de las cosas más excitantes que hay en este mundo, y es difícil no emocionarse y eyacular, pero eso les puede costar la vida ante su dios, así que, prudentes, aguardan un poco más, sin perder en ningún momento la erección.

La ceremonia alcanza su punto de mayor intensidad cuando la sacerdotisa alcanza el primer orgasmo, pero no es el momento de eyacular, todavía no, aún debe llegar en más ocasiones. La joven se ofrece para correrse también gracias a la experimentada lengua de la principal servidora de Chardros, y cuando ambas ya se han corrido por lo menos una vez, deciden acabar la ceremonia la una sobre la otra para unir sus energías sexuales en una sola. La lluvia de semen consecuente satisface a Chardros.

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Una respuesta a Lesbianas masturbándose en una ceremonia (2)

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