Si hay una práctica de sexo polémica, esa es el BDSM, siglas con las que mucha gente no está familiarizada y que hoy vamos a aclarar un poco más en el blog de Sexo Servicio.

¡Haz que tu pene luzca mas grande en 5 minutos!

Suscríbete a nuestra revista electrónica gratis y recibirás útiles sugerencias para mejorar tu desempeño sexual.

Puedes terminar tu suscripción en cualquier momento

En primer lugar, mucha gente confunde el BDSM simplificándolo con el sadomaso, por la sencilla razón de que ven por ahí mucho látex y cuero, látigos y correas, y se piensan automáticamente que todo aquello en lo que aparezcan esos elementos es sadomasoquismo, pero eso es una visión muy simplificada de la cuestión.

sadomaso

Fotografía: hankblue

El BDSM entra dentro de las prácticas de sexo extremo, con todas las consecuencias que eso pueda llevar, incluso legales. Dado que la mayoría de términos empleados en el sexo y específicamente en el porno que se comercializa están en inglés, el BDSM es el acrónimo comúnmente utilizado para definir una práctica que incluye muchas subprácticas sexuales:

Así, para empezar la B haría referencia a bondage, mientras que la D se referiría a las prácticas de dominación, dominatrix y similares; la S sería tanto sumisión como sadismo, y la M se referiría al masoquismo. Como se puede comprobar, toda la parafernalia que hay en el porno BDSM se refiere tanto a gente atada, con trajes de látex y cuero, prácticas de dominación, de sumisión, no necesariamente con azotes.

En realidad, estaríamos simplificando otra vez con las siglas BDSM si solo nos refiriésemos a lo anterior, porque dentro de esta subcultura hay toda una serie de prácticas que tienen que ver con las ataduras, con derramar cera sobre el cuerpo del otro, prácticas rituales de humillación y de sometimiento, flagelación sensual, obligar al otro a hacer determinadas cosas (como chupar), llevar al otro atado con un collar como de perro, renunciar a llevar determinado tipo de prendas, mamar del pecho, meter el puño en el coño u otro tipo de objetos o partes del cuerpo (también en el ano), así como realizar prácticas de sexo como el beso negro.

En torno a estas prácticas sexuales se ha montado toda una parafernalia que hemos podido ver en numerosas películas, novelas y demás, en donde el sadismo y la humillación son los elementos más frecuentemente explotados, pero no los únicos, como ya hemos explicado. Este tipo de prácticas, además, quedan muy bien en productos de ficción que tienen que ver con rituales, sectas y todo ese tipo de cosas. Ahora que, la realidad siempre supera a la ficción…

 

 

Otros Artículos Recomendados:

  • bdsm con cera en mujeres maduras yviejas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *